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El
estado de Tabasco es una cálida planicie salpicada por ríos,
lagunas, pantanos y costas que complementan sus llanos poblados
con una exuberante vegetación de color verde esmeralda, su capital
es Villahermosa. Más de dos mil kilómetros de ríos, entre los que
se encuentran el Grijalva y el Usumacinta, recorren de un extremo
al otro este paraíso ecoturístico de infinitas bellezas naturales.
Su suelo fértil es propicio para el cultivo de cacao, maíz, frijol,
arroz, plátano, coco y caña de azúcar. El clima es cálido y,
debido a su abundante lluvia, es muy húmedo la mayor parte del
año.
A sus bellezas naturales se le suma su rica herencia cultural, que
ha ido conformando a uno de los estados más bellos y productivos
de la República Mexicana. La mayoría de sus 1,500,000 habitantes
se encuentran asentados en la ciudad capital, Villahermosa. El
resto de sus aproximadamente 25,267 km2 estan escasamente
poblados. Tabasco colinda con Chiapas al sur, Campeche al este,
Veracruz al oeste y el Golfo de México al norte.
Tabasco
ofrece diversión y cultura para todos los gustos. Pues cuenta con
inmejorables sitios para la aventura, como las grutas de Coconá y
de Cuesta Chica, navegación de los rápidos en el río Usumacinta
(el más grande de méxico). Los ecoturistas son los más
privilegiados en este viaje por tabasco, ya que hayan áreas
protegidas como la Reserva de la Bíosfera Pantanos de Centla, Agua
Selva, donde se puede maravillar con las cascadas, ríos y selvas
habitadas por una abundante vida silvestre. Para los amantes de la
historia el Estado les depara sitios arqueológios importantes de
las culturas Olmeca (La Venta), la Maya (Comalcalco, famoso por
sus edificios de ladrillos) y Pomoná y Reforma en el municipio de
Tenosique (colindante con Guatemala). Sin embargo Tabasco es mucho
más, y en su amplia franja costera hallará bellas playas rodeadas
de palmas y lagunas cuyos cielos son surcados por nubes de aves.
Durante
los últimos 450 años, el cacao, la ganader¡a, las maderas
preciosas, la caña de azúcar, el plátano y, recientemente, el
petróleo y sus derivados, han sido las actividades económicas más
importantes. Los ríos han sido un importante personaje en la
historia de Tabasco, en sus orillas se establecieron los primeros
pobladores: los olmecas, cuya huella se hace patente en vestigios
tan imponentes como las colosales cabezas de La Venta del más
importante centro político y religioso que junto con estelas,
altares, figurillas y mascarones, son testigo fehaciente del
esplendor de esta cultura precolombina.
La Venta fue originalmente construida alrededor del año 1500 a. C.
cerca de la frontera entre Tabasco y Veracruz. Fue descubierta en
1925, y durante la década de los 40 se encontraron las cuatro
cabezas gigantescas que más tarde fueron trasladadas al
Parque-Museo La Venta, en las afueras de Villahermosa. La cultura
olmeca tuvo una gran influencia sobre las civilizaciones de toda
Mesoamérica, incluyendo los mayas.
Las
zonas arqueológicas de Comalcalco (del periodo Clásico tardío) y
Pomoná (del periodo Clásico) son los principales sitios mayas,
aunque en el área también se establecieron los zoques y nahuas. El
8 de junio de 1518, Juan de Grijalva y su ejército llegaron a la
desembocadura de lo que hoy se conoce como Río Grijalva.
A partir de entonces, los españoles recorrieron las aguas del río
y conquistaron las poblaciones que habitaban en sus orillas. En
1519, Hernán Cortés logró su primer triunfo en Mesoamérica con la
Batalla de Centla, por la cual recibió como tributo a 20 mujeres,
una de ellas la célebre Malinche.
Durante la época colonial, Tabasco se convirtió en tierra de
hacendados y misioneros. Más tarde, y sin derramamiento de sangre,
los tabasqueños proclamaron su independencia de la República
Mexicana, lo que demuestra las ideas republicanas y liberales de
sus habitantes. Tabasco formó nuevamente parte del territorio
nacional cuando se volvió a instaurar la República. |